martes, 21 de marzo de 2017

El invierno de mis 17 años

Me llamo Amy, tengo 17 años, no tengo cáncer ni ninguna enfermedad. Mi vida tampoco es muy interesante y mucho menos soy una chica magnifica, pero escribiré eventualmente para drenar mis sentimientos. Incluso si nadie lo lee, quiero escribirlo.

Voy a empezar hablando de las ultimas vacaciones de mi vida, aunque aún no finalizan y probablemente por un milagro cósmico mejoren en último momento. Me gustan mucho las cosas que conmueven mi corazón. 

Yo realmente estaba muy emocionada por estas vacaciones ya que serian las últimas de mi vida y las anteriores fueron geniales, pero aunque aun no terminan, puedo decir sin dudarlo que han sido las peores de toda mi vida, mis últimas vacaciones, en invierno, cuando tenía diecisiete años. Estuve llorando demasiado en diciembre y enero que deseé jamás tener que hacerlo de nuevo, lo peor de todo es que mis expectativas se fueron realmente a cero estos últimos días. Durante la primera semana estuve realmente bien, pero después, esto se volvió el peor infierno jamás. Me desmayé una vez, ataques de ansiedad, mareos, vértigo, dolor de ojos, dolor de cabeza, escalofríos, pánico entre otros síntomas se desataron fatalmente hasta el día de hoy, tengo que ir al neurólogo y otro montón de cosas que ya estoy harta, en realidad no quiero irme de largo con eso porque estoy demasiado harta de mencionarlo pero yo realmente nunca pensé que los ataques de ansiedad sean tan horribles. Solo espero no tener nada grave, ser feliz, tener una gran vida, enamorarme, creer en las personas y guardar cosas bonitas en mi corazón.

Sobre mí:
Hasta hace poco me desconocía como persona, es decir, ni yo mismo sabía que estaba haciendo en el mundo, y no es como si ahora ya supiera, es solo que me di cuenta de lo mucho que me gusta estar viva y tener amigos, Me enoja mucho cuando la gente cree que solo te puedes sentir miserable cuando tienes cáncer, eres pobre o tus padres se están divorciando. Las personas se pueden sentir solas incluso con vidas normales. Me gusta demasiado ver el cielo y realmente no se por qué. Una vez mi mamá me dijo que si dudaba que Dios existía, vea el cielo, tal vez sea por eso. 
Tengo muchas amigas y una de ellas se llama igual que yo. Tengo un amigo, se llama Abraham, es mi mejor amigo aunque nunca se lo he dicho directamente, a veces creo que nuestra amistad es tan buen y me gustaría demasiado que no se termine. Yo suelo contarle todo, pero una vez me dijo que le oculto cosas, y a lo mejor es verdad, pero todos tenemos secretos o cosas de las que no queremos hablar, 

Escribiré otra entrada después, ya me dió sueño,
bye.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El invierno de mis 17 años

Me llamo Amy, tengo 17 años, no tengo cáncer ni ninguna enfermedad. Mi vida tampoco es muy interesante y mucho menos soy una chica magnific...